Los malos hábitos que uno adquiere

En la cocina de mi casa encontré una página de El Diario de Hoy, la versión impresa del 16 de marzo. En una de las notas hablaba del hecho de que “la gran alianza” de ARENA no fue suficiente. Me dio risa leer los votos ofrecidos por Will Salgado. Al final, según el periodicucho, en Santa Ana y San Miguel ganó el Frente.

Si yo fuera de allá, me sentiría horriblemente ofendido de que un imbécil ofreciera mi voto así por que sí, simplemente porque él decide apoyar al tipejo. ¿Qué soy? ¿Su sirviente?

Bueno, eso no es el caso.

Quise venir a buscar en internet esa noticia para tenerla presente siempre (incluso cuando don Will, coleccionador de cráneos, se postule de nuevo). Pero no la hallé. Sin embargo, encontré otras cosas:

El dolor de Ana Vilma y su secreto regocijo de creer que, con ella como candidata, todo habría sido distinto: “la crisis mundial, la del petróleo y alimentaria viene a afectar al gobierno que ha sido el partido oficial por 20 años. Además hay que admitir que la oposición hace una buena campaña” (¿Y la de ellos era bien humilde?). “A la fecha ha ido ganando conciencia de que en el país no podemos abandonar el enfoque social” (Traducción: Jamás se nos habría ocurrido que la gente pobre importara). “La visualizo (a ARENA) como una oposición madura, un partido que una vez renovado y con el liderazgo necesario sea capaz de identificar cuáles deben ser las batallas que debe de pelear y cuáles no debe pelear” (Traducción: Sólo a un imbécil como mi presidente se le puede ocurrir apoyar a alguien así. Era obvio que íbamos a perder).

loserville

Luego me encuentro a Tony Saca bien calificado… Mhhhh… A mí nadie me pidió mi opinión. Y, realmente, no confío mucho en una casa encuestadora mexicana que le da buena nota a su propio presidente con tanta controversia que lo rodea.

En ese ir y venir en el tiempo a través de las páginas de este objetivo y profesional periódico, me encuentro un par de análisis dignos de mención:

Este primero, por ser cuatro días más viejo (el análisis, no el autor): “Cambia el gobierno. Cambia el partido gobernante. Cambian las políticas públicas. Pero la república seguirá la misma. Y quien quiere sustituirla por otra, sepa que para esto no tiene mandato y se enfrentará con una sociedad que desarrollará miles de formas de oposición para defender la república así como está constituida”. Ok. Creo que este señor Lüers podría dirigir un Gimnasio (u know who u are). jajaja

El segundo es mi favorito. ¿ven? Es bien divertido leer las creencias de la otra gente (jajaja, soy fascista). No. Alguien me hizo notar que es divertido también ver qué argumentos utilizan para tratar de convencerte. Así que los veo, a cuentagotas por supuesto, no aguantaría todo un discurso; peor aún si se van a trabar durante todo el intento.

Avilés por lo menos acepta claramente quién es y, poéticamente, defiende su respetablemente ridículo punto de vista. Hay que respetarlo por eso. No pretende ser periodista (creo yo), no viene y dice “tengo libertad de expresión, soy periodista, ujuu, digo lo que quiera y escondo la mano”. Y viene a contarnos “No es el fin del mundo. El lunes, después de un domingo de elecciones, volvió a amanecer. Quizá el cielo estuvo encapotado, gris, como los ánimos de muchos, pero El Salvador tiene que seguir”. Esto sí me parece importante por la admisión de un estilo de vida (no sé si eso pretendía, o sólo se le fue): “Buscar culpables de la derrota arenera no sirve de nada (JA! Ana Vilma no piensa igual y ella tiene derecho a regocijarse), pero sí tenemos que reconocer que veinte años en el gobierno desgastan a cualquiera; que no se trata simplemente que la macroeconomía funcione, cuando tantas familias salvadoreñas se la pasan verdaderamente mal, mientras que muchas otras se gastan más de un sueldo mínimo en un fin de semana de diversión…” (en ENVY! Síiiii)

Finalmente, nos deja con lo mejor de su discurso. Esas palabras grandilocuentes que sirven para cualquier ocasión por igual, como un cantante que habla en el idioma nativo para decir Buenas Noches, ¿cómo están?, “Creo en el sistema de libertades, por eso no estoy dispuesto a entregar El Salvador a nadie, no permitiré que el comunismo haga de las suyas en esta tierra y, lejos de visiones exclusivamente partidistas, insisto que sigo presente por mi Patria”.

Y ya.

Era un desahogo necesario (y con los vínculos que de mí no se exigen porque no soy periodista).

Anuncios

¿Está de acuerdo o quiere mandarme a la chonguenga?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s