Reflexiones Hitlerianas Nacionalistas (VI)

Postulados del año 1919:

3. Jamás puede lograrse la nacionalización de las masas por la acción de procedimientos  a medias o por la simple observancia de un llamado punto de vista objetivo; esa nacionalización sólo es posible por obra de un criterio intolerante y fanáticamente parcial en cuanto a la finalidad perseguida. La gran masa de un pueblo no está constituida por profesores ni diplomáticos. Quien se proponga ganar a las masas, debe conocer la llave que abra la puerta de su corazón. Esa llave no se llama objetividad, esto es, debilidad, sino voluntad y fuerza.

4. El éxito en la labor de ganar el alma popular depende de que simultáneamente con la acción de la lucha positiva por los propios ideales, se logre anular a los enemigos de estos ideales. En todos los tiempos el pueblo considera la acción resuelta contra un adversario político como una prueba de su propio derecho, y contrariamente, ve en la abstención de aniquilar al enemigo un signo de inseguridad de ese derecho y hasta la ausencia del mismo.

7. Jamás se alcanzará el objetivo de un movimiento político de reforma por medio de una labor de difusión meramente informativa o llegando a influenciar a los poderes dominantes, sino únicamente mediante la posesión del mando político.  Pero un golpe de Estado no puede considerarse triunfante por el solo hecho de que los revolucionarios se apoderen del gobierno, sino sólo cuando de la realización de los propósitos y objetivos, que encarna una tal acción revolucionaria, surge para la nación un bienestar mayor que en el régimen anterior.

11. El futuro de un movimiento depende del fanatismo si se quiere, de la intolerancia con que sus adeptos sostengan su causa como la única justa y la impongan frente a otros movimientos de índole semejante.

hitler

Si una idea es justa en el fondo y así armada inicia su lucha, será invencible en el mundo; toda persecución no conducirá sino a aumentar su fuerza interior.

La grandeza del Cristianismo no se debió a componendas con corrientes filosóficas más o menos semejantes de la antigüedad, sino al inquebrantable fanatismo con que proclamó y sostuvo su propia doctrina.

 

Todo hombre que está enterado de una cosa, que se da cuenta de un peligro latente, y que ve la posibilidad de remediarlo, tiene necesariamente la obligación de asumir en público una actitud franca en contra del mal, buscando su curación, en lugar de concretarse a obrar “silenciosamente”.

Incluso el más simple agitador que tiene el coraje de defender su causa abierta y varonilmente ante los adversarios en la taberna, labora más que mil de esos hipócritas, mentirosos y pérfidos.

 

Más de una vez tuve en mi juventud ocasión de darme cuenta y penetrar instintivamente la enorme significación psicológica que entraña un símbolo. Después de la guerra vi en Berlín un mitin marxista delante del palacio real. Un mar de banderas rojas, de brazaletes rojos y de flores rojas, daban a esta demostración, aproximadamente de ciento veinte mil personas, un aspecto exterior muy imponente, y yo mismo sentía y comprendía la facilidad con que el hombre del pueblo se deja dominar por la magia seductora de un espectáculo de tan grandiosa apariencia.

El triunfo de una idea será posible tanto más pronto cuanto más vastamente haya obrado en la opinión pública la acción de la propaganda y cuanto mayor haya sido también el exclusivismo, la rigidez y la firmeza de la organización, que es la que prácticamente sostiene la lucha.

Se infiere de esto que el número de adeptos jamás podrá ser demasiado grande; el número de miembros, en cambio, es susceptible de resultar más facilmente demasiado grande, que demasiado pequeño.

aznar-hitler

El deseo perpetuo de Inglaterra es el mantenimiento de cierto equilibrio de fuerzas entre los Estados europeos, como una condición primordial para la hegemonía británica en el mundo.

El deseo perpetuo de Francia, no es otro que el de evitar la formación de una potencia homogénea alemana; el mantenimiento en Alemania de un sistema de pequeños Estados de fuerzas compensadas, no sometidos a un gobierno central, y, finalmente, llegar a apoderarse de la ribera izquierda del Rin, como medio de crear y de asegurar su supremacía en Europa.

La guerra que la ITALIA FASCISTA sostiene, quizás inconscientemente (aunque yo no lo creo), contra las tres principales armas del judaísmo, es la mejor prueba de la forma en que -aunque sólo sea por procedimientos indirectos- se han de romper los dientes ponzoñosos a esa potencia que se extiende por encima de los Estados. La prohibición de las sociedades masónicas secretas, la persecución puesta en práctica contra la prensa internacionalizada del país, así como la progresiva destrucción del marxismo, frente a la consolidación creciente de la concepción fascista del Estado, harán, en el curso de los años, que el gobierno italiano pueda consagrarse más y más a los intereses de su propio pueblo, sin dejarse influenciar por el silbido de la hidra judaica universal.

El judío mismo no es elemento de organización, sino fermento de descomposición. El coloso del Este está maduro para el derrumbamiento. Y el fin de la dominación judaica en Rusia será al mismo tiempo, el fin de Rusia como Estado. Estamos predestinados a ser testigos de una catástrofe que constituirá la prueba más formidable para la verdad de nuestra teoría racista.

Hitler wore khakis

 

El testamento político de la nación alemana, para su conducta de política externa ha de rezar lógicamente como sigue:

No tolerar jamás la formación de dos potencias continentales en Europa. Ver siempre el peligro de una agresión contra Alemania en cualquier tentativa de organizar ante las fronteras alemanas una segunda potencia militar, aunque sólo fuese en forma de un Estado capaz de llegar a serlo, y ver también en ello, no sólo el derecho, sino también el deber de impedir por todos los medios y hasta valiéndose del recurso de las armas, la creación de tal Estado, y si este ya existiese, destruirlo sencillamente. Velar porque la potencialidad de nuestro pueblo no resida en dominios coloniales, sino en el suelo patrio del continente mismo. No considerar jamás asegurado el Reich, mientras este no sea capaz de darle a cada nuevo descendiente de nuestro pueblo, a través de los siglos, la parcela que le corresponde. Finalmente, no olvidar nunca que el más sagrado de los derechos sobre la tierra, es el derecho al suelo que se quiere labrar con el propio esfuerzo, y el más sagrado de los sacrificios la sangre que por ese suelo se vierte.

Ciertamente, que en la actualidad, tenemos que ir contra la corriente de la opinión pública sugestionada por el ardid judío, que sabe explotar la ingenuidad alemana, y es cierto también que, muchas veces, el oleaje se estrella terriblemente contra nosotros; más, es sabido que quien va con la corriente pasará menos apercibido que aquel que se lanza contra ella. Hoy por hoy, somos un simple escollo, pero, en contados años el destino podrá convertirnos en un dique donde se rompa la corriente general, para seguir por un nuevo lecho.

***

Aquel Estado que conculcó todos los preceptos de lealtad y fe, que escarneció los derechos de sus ciudadanos, que defraudó los sacrificios de millones de sus más fieles hijos y que, finalmente, despojó también hasta del último céntimo a otros millones, no podía merecer otra cosa que el odio de sus súbditos. Y este sentimiento de odio contra los corruptores del pueblo y de la patria, estallará un día de todos modos. Aquí debo repetir la frase final de mi última declaración hecha ante los tribunales de Leipzig en el gran proceso de la primavera de 1924:

“Los jueces de este Estado pueden condenarnos tranquilamente por nuestras acciones; más, la Historia que es encarnación de una verdad superior y de un mejor derecho, romperá un día sonriente esta sentencia, para absolvernos a todos nosotros de culpa y pecado”.

FIN

Anuncios

¿Está de acuerdo o quiere mandarme a la chonguenga?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s