A 30 años de que mataran a Monseñor

Aún es miércoles 24 de marzo (aunque mi post aquí diga lo contrario y yo no vaya a cambiarlo en lo absoluto). Aún es una semana laboral, hoy fue un día como cualquier otro, excepto porque era el aniversario del asesinato de Oscar Arnulfo Romero y el presidente Funes pidió perdón por el crimen y la impunidad estatal. Sin embargo, no elimina la amnistía. A pesar de que Amnistía Internacional pidió que haga uso de su iniciativa de ley para promover la derogación “urgentemente” de la Ley de Amnistía.

Eso está mal. Y, seguramente, debe tener muchos “amigos” que se verían afectados de eliminar esta ley.

 

Pero no hablemos de eso ahora. Concentremonos en que la historia oficial ahora también incluye este capítulo.

A pesar de ser un día laboral, hubo una marcha, conmemorando al arzobispo. Una marcha que salió del Hospital Divina Providencia (donde murió) y llegó hasta la catedral metropolitana.

¿Para los aniversarios de D’aubuisson ocurre algo así? ¡JAMAS! Ya otros se han tomado el sacrificio de servir de testigos en esas misas. Nadie en sus cinco sentidos y sin una cámara en frente dejaría sus responsabilidades para ir a honrar a ese viejo infeliz.

La marcha no fue tan grande como podría haber sido en un fin de semana, estaba más llena de extranjeros que conocen el valor de la obra de Arnulfo; tampoco se coordinó con el acto oficial de la misa, llegamos ya tarde (estaba totalmente llena). Pasó por toda la alameda Roosevelt en donde el nuevo partido GANA ha colocado una sede. Una decisión bastante estúpida, si me preguntan a mí porque ahí todo el mundo les iba gritando “asesinos” y ese lugar si por algo se caracteriza, es por ver marchas a cada rato (ninguna de la derecha).

En el camino, uno de los carros llevaba a todo volumen varias homilías del obispo. En una de ellas decía algo así como que las personas cuando llegan al poder tienen que seguir pensando en el evangelio y no dejar que el poder se les suba a la cabeza. Obviamente no eran estas las palabras exactas, pero eso era lo que quería decir. Y sus discursos siguen siendo actuales. Sigue preguntándose cómo tan poca gente puede tenerlo casi todo y los demás no tener nada, sigue criticando a los que querían que él dijera lo conveniente a sus “agendas”. La gente sigue siendo igual. Y él ya no está. Y las nuevas generaciones tienen que ponerse vivas para no caer en lo mismo.

A pesar de que no soy religioso en el sentido estricto de la palabra, sí creo en Dios (a pesar de que uno que otro tobiano no lo considere así) y realmente se sentía una unidad dentro de la catedral (a pesar del cuadro de Balaguer ahí viendo desde su rincón con su aureola); especialmente, cuando todos nosotros extraños nos dimos la mano como signo de paz, quizás fue simplemente el contacto humano, quizás no hay ninguna explicación trascendental, pero sí se sintió algo bueno…y me gusta saber que después de 30 años, el recuerdo de Romero se vuelve cada vez más grande.

 

 

 

En este momento, la gente artística en LA LUNA debe estar conmemorándolo. Después de los actos del fin de semana pasado, no sé si preparan más. Sí sé que este viernes a las 2 es el parque de zapatos frente a catedral.

 

 

Anuncios

One comment

  1. Ricardo · marzo 28, 2010

    Tengo unas imágenes parecidas en mi blog Octubre Rojo.
    Tienes un bonito blog. Saludos.

¿Está de acuerdo o quiere mandarme a la chonguenga?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s