Oriana Fallaci – Niño o niña

Quisiera que fueses mujer. Quisiera que tú experimentaras algún día lo mismo que experimento yo: no estoy en absoluto de acuerdo con mi madre, que considera una desgracia el nacer mujer. Mi madre, cuando se siente muy desdichada, se lamenta: “¡Ah, si hubiese nacido varón!”. Ya sé: nuestro mundo es un mundo fabricado por los hombres para los hombres; la dictadura de ellos es tan antigua que hasta se extiende al lenguaje. Se dice hombres para decir hombres y mujeres; se dice niño para decir niño y niña; se dice hijos para decir hijo e hija; se dice homicidio para designar el asesinato de un hombre o de una mujer. En las leyendas que los hombres han inventado para explicar la vida, la primera criatura no es una mujer, sino un hombre llamado Adán. Eva llega después, para divertirlo y armar líos. En las pinturas con que adornan sus iglesias, Dios es un viejo con barba, nunca una anciana de blanca melena.

Fa

(…) Pero si naces varón, me sentiré igualmente contenta. Y tal vez más, porque te verás libre de muchas humillaciones, de muchas servidumbres, de muchos abusos. Si naces hombre, por ejemplo, no deberás temer que te violenten en la oscuridad de una calle. No deberás valerte de un bonito rostro para que te acepten al primer vistazo, ni de un bello cuerpo para esconder tu inteligencia. No serás objeto de juicios malévolos cuando duermas con quien te guste, ni oirás decir que el pecado nació el día en que cogiste una manzana. Te cansarás mucho menos. Podrás desobedecer sin ser escarnecido (…), podrás defenderte sin ser insultado. Naturalmente, te corresponderán otras esclavitudes, otras injusticias; tampoco para un hombre es fácil la vida, ¿sabes? Dado que tendrás músculos más duros, te pedirán que lleves pesos más gravosos, y te impondrán responsabilidades arbitrarias. Puesto que tendrás barba, se reirán si lloras y hasta si necesitas ternura. Como tendrás una cola delante, te ordenarán que mates o te dejes matar en la guerra, y exigirán tu complicidad para perpetuar la tiranía que instauraron en las cavernas (…) si naces varón confío en que seas un hombre como siempre lo he soñado: dulce con los débiles, feroz con los prepotentes, generoso con quien te quiere, despiadado con quien te manda. Por último, enemigo de quienquiera que ande contando que los Jesús son hijos del Padre y del Espíritu Santo, y no de la madre que los dio a luz.

Fragmento de “Carta a un niño que nunca nació” de Oriana Fallaci.

  
 
 

Más enlaces sobre la autora:

Nada y así sea

La exagerada vida de Oriana Fallaci

Anuncios

¿Está de acuerdo o quiere mandarme a la chonguenga?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s