Sucre y las desgracias de la política

Gracias al libro “De tiempos y hombres” (no a mi educación básica) he aprendido que Francisco Morazán vivió lo suficiente como para terminar siendo fusilado por los conservadores que se resistían a una Federación Centroamericana; que su leal general José Trinidad Cabañas murió en la pobreza y olvido y que Gerardo Barrios también murió fusilado sin haber recibido la solicitada ayuda de los Estados Unidos para (también) defender la Federación. ¡Pero tienen plazas y departamentos con su nombre! ¿Dónde me apunto para morirme feo?

Gilberto Aguilar Avilés, el autor del libro, también me ha iluminado con otro capítulo donde habla de la vida y los personajuchos que rodeaban a Antonio José de Sucre.

Con indescriptible confusión y estupor, las últimas glorias hispanas se rindieron ante un joven militar venezolano: Antonio José de Scure. El y los generales patriotas J.M. Córdoba y La Mar, con solo cinco mil hombres, habían vencido los restos del imperio colonial americano (…) El Gobierno del Perú otorgó a Sucre el título de Gran Mariscal de Ayacucho y le traspasó una inmensa hacienda cerca de Lima. Colombia le forjó una espada de oro y brillantes. Tenía el héroe 29 años… (¿Qué han hecho ustedes con su vida?)

dibujo2bantonio2bjose2bde2bsucre

El Mariscal Sucre fue el discípulo predilecto del Libertador. Fundó y gobernó Bolivia; pero decepcionado de los localismos y de las intrigas políticas, retornó a Colombia en donde ayudó a Bolívar a sofocar los muchos movimientos secesionistas. (Nada como la influencia externa y darle validez a lo de “Divide y vencerás”).

Cuando ya Bolívar se disponía a llevarse su tuberculosis a Europa y a reflexionar sobre la disolución de La Gran Colombia, Sucre se disponía a regresar a Ecuador.

En Bogotá, el secreto peor guardado era la siniestra conspiración para impedir que Sucre llegara vivo a Ecuador. La ignominia atribuía los más nefastos propósitos al hombre que solo quería estar junto a su familia, y poner orden en la administración de las grandes propiedades de Mariana (Carcelén, su esposa). Se aseguraba que Sucre volvería a las andas bolivarianas; que pretendía aliar Ecuador con Perú para lanzarse sobre Colombia; que usurparía la presidencia de Ecuador para agitar el Sur.

El 13 de mayo de 1830, cometió el fatal error de salir de Bogotá por la dificilísima ruta de Popayán y Pasto sin custodia militar apreciable. Le acompañaban el joven diputado de Cuenca, Andrés García, recomendado a él; dos sargentos y unos cuantos arrieros. Después de varios días de subir y bajar por la cordillera llegaron a Popayán, cuyo gobernador, General J. María Obando, representante de los conspiradores bogotanos, tenía la misión de atajar a como diera lugar al insigne Mariscal. Encomendó seguir los pasos del gran viajero al oscuro coronel José Erazo, quien vivía en las tenebrosas montañas hacia el sur. Otro siniestro personaje, el Coronel Apolinar Morillo, recibió una de las encomiendas más crueles y criminales de la historia: asesinar a quien había sellado la libertad de América.

Camioneta diputados parlacen

Siempre hay un pobre ayudante que la pasa mal en el trabajo. Foto del carro de los diputados del PARLACEN asesinados en Guatemala.

...El coronel Erazo era dueño de una hospedería para ocasionales viajeros en el lúgubre paraje de “Salto de Mayo”; pero enfrentaba los peores tiempos como salteador de caminos. Allí se alojó el Prócer el 2 de junio, sin presentir que tal anfitrión era su sabueso. Al amanecer salió el grupo rumbo a Pasto; continuaron el 3 hasta otra posta perdida en aquella selva fría: La Venta. Con gran sorpresa, Sucre encuentra que hasta allí se le ha adelantado Erazo – el sabueso cumplía bien su misión- quien entró en tratos sospechosos con un recién llegado, el coronel Gregorio Sarria. Este era el designado por Obando para suministrar y cargar las armas al grupo de asesinos integrado por el Coronel Morillo y tres forajidos de la región. Hasta entonces vio Sucre el mortal peligro que lo rodeaba. Decidió pernoctar en La Venta y cargaron sus armas. No durmieron aquella noche en el miserable bohío; a cada ruido se aprestaban para la celada. Al amanecer del 4 continuaron hacia Pasto. La trocha era cada vez más angosta y obligaba a las mulas a distanciarse, de manera que en la fila, el Mariscal Sucre ofrecía un estupendo blanco. Erazo y Sarria volvieron a “Salto de Mayo”, mientras Morillo ganaba la delantera a los viajeros. A media legua de la ranchería se oyó el grito del criminal: “¡General Sucre!”, e incontinenti, un balazo fatal atravesó el corazón del caudillo. Los tres tiros de los facinerosos solo le produjeron leves heridas. El único hombre que pudo haber continuado las glorias de Bolívar cayó muerto. Horas después, en “Salto de Mayo”, Sarria repartía entre el grupo asesino, cuarenta pesos que enviaba el General Obando (…) A los pocos días, los tres bandidos que acompañaron a Morillo aparecieron muertos en circunstancias no aclaradas…

Adolfo Torrez

Otro personaje político “suicidado”

Casi diez años después, Erazo cayó preso por fechorías comunes. Confundido por su conciencia, creyó que su captura se relacionaba con el magnicidio, por lo que, buscando clemencia, denunció a todos los autores y explicó los detalles del crimen. Obando huyó al Perú. El Coronel Apolinar Morillo fue capturado y sentenciado a muerte (…) Al subir al cadalso, entregó al juez una carta pública que decía: “A mis conciudadanos y a la humanidad entera: En nombre del Dios piadoso ante el cual me veré, os suplico me perdonéis. Un destino funesto quiso que el ex-general Obando me escogiera para entender en el crimen perpetrado en un hombre justo a quien yo respetaba. Acostumbrado a obedecer ciegamente las órdenes superiores, no tuve discernimiento (…) quiero que el sacrificio del único bien que me resta, la vida, aplaque la sombra del mariscal Sucre. Que a la misericordia de Dios se una la de los hombres”.

Cuatro fusileros vengaron los cuatro balazos de Berruecos, y con su descarga culminaron uno de los más grandes dramas de América.

¿Ven las fascinantes novelas que producimos en Latinoamérica cuando ya son desclasificadas y los cobardes (otrora todopoderosos) tienen que regresar y admitir sus crímenes?

defensa-salvador-carlos-casanova-fotoefe_medima20150408_0311_24

Vides Casanova. Solo porque necesitaba una imagen cualquiera para terminar. La historia no se repite.

Estas lecciones me han enseñado que, al entrar en la política, tener buenas o malas intenciones, no importa. Uno siempre acaba pasándola mal.

american-psycho-confession1

Anuncios

¿Está de acuerdo o quiere mandarme a la chonguenga?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s